Planes veraniegos nocturnos para todos los gustos

El verano en Alicante tiene un secreto: cuando el sol se esconde, la provincia cobra vida de una forma única. 

Las altas temperaturas dan paso a una brisa agradable y todo el litoral desde el castillo de Santa Bárbara hasta los pueblos blancos del interior se transforman en un escenario vibrante de cultura, gastronomía y buen ambiente.
Si estás buscando planes para las noches alicantinas, aquí te contamos algunas ideas para todos los gustos, desde los más tranquilos hasta los más animados.

Noche entre castillos, estrellas y paseos con historia


Una forma mágica de disfrutar de una noche en verano en Alicante es subiendo al Castillo de Santa Bárbara, que en verano a menudo se ilumina y alberga actividades culturales, exposiciones o conciertos al aire libre. Desde lo alto, la vista panorámica del puerto y las luces de la ciudad es impresionante.
Si prefieres algo más en contacto con la naturaleza, muchas rutas de senderismo por la provincia organizan excursiones nocturnas. Caminar bajo la luna por la Serra Gelada o el Montgó, por ejemplo, es una experiencia única. Y si hay luna llena, ¡mejor aún! La oferta cultural de la provincia está siempre a mano, muy cerca de nuestros alojamientos Lola Center, en el centro de Alicante; o Carmen Beach, en la increíble playa de arena blanca de Muchavista, en El Campello. Dos puntos básicos para alojarse cerca de todo. 

Cultura a la fresca


Durante el verano, la cultura se vive al aire libre. Desde sesiones de cine bajo las estrellas en playas como El Postiguet, hasta representaciones teatrales o visitas guiadas nocturnas en pueblos como Villena o Elche, el ambiente nocturno se llena de propuestas para quienes buscan algo diferente.
No faltan los festivales como el Low Festival, las Noches Mágicas en los Jardines de Abril y los conciertos en el Área 12. También puedes encontrar el ciclo de cine en la calle impulsado por el Festival de Cine de Alicante.

Tapas, copas y buena vida


Por supuesto, una noche de verano en Alicante no estaría completa sin dejarse llevar por su oferta gastronómica. Las terrazas del Casco Antiguo o del barrio de Santa Cruz se llenan de vida, con calles donde el tapeo se convierte en el protagonista. Si te apetece algo más animado, el paseo marítimo se transforma en una pasarela de chiringuitos, cócteles y buena música.
Y para quienes buscan algo más especial, los beach clubs y pubs junto al mar, como en San Juan o Cabo de las Huertas, ofrecen cenas con los pies en la arena, luces tenues y ambiente chill-out para alargar la noche.

Noche en familia 


Las familias también tienen sus rincones: los mercadillos nocturnos en pueblos como Altea o Guadalest son una opción perfecta para pasear entre artesanía local, juegos y puestos de comida. Incluso hay parques temáticos y zoológicos que ofrecen actividades especiales al caer la noche. 
Y, para terminar, nada como buscar un rincón oscuro en el interior, lejos de las luces de la ciudad, para mirar las estrellas. La Font Roja o los alrededores de Biar y Castalla son ideales para una sesión improvisada de astronomía.
Alicante por la noche es otro mundo: más fresco, más tranquilo, pero igual de emocionante. Tanto si buscas planes culturales, una cena con vistas, aventuras bajo la luna o simplemente disfrutar del ritmo lento de un paseo junto al mar, aquí siempre encontrarás algo a tu medida. Porque cuando el sol se va… Alicante despierta.