Ruta en bicicleta para conocer la costa de Alicante

Un recorrido junto al mar para descubrir los espacios más emblemáticos de la ciudad a tu propio ritmo

Recorrer Alicante en bicicleta es una de las formas más agradables y completas de conocer la ciudad. Su clima suave durante gran parte del año, su trazado bastante llano y la cercanía constante del mar hacen que pedalear por Alicante sea una experiencia accesible, cómoda y muy atractiva tanto para visitantes como para residentes. Esta ruta está pensada para disfrutar tranquilamente, ya que combina los puntos más transitados y representativos de la ciudad con tramos abiertos al Mediterráneo.

El recorrido comienza en el Muelle de Poniente del Puerto de Alicante, uno de los espacios más dinámicos y animados. Aquí se mezclan embarcaciones deportivas, zonas de paseo, restaurantes y terrazas, creando un ambiente muy mediterráneo. Desde este punto se obtiene una de las vistas más icónicas de la ciudad: el Castillo de Santa Bárbara, situado en lo alto del monte Benacantil, a 166 metros sobre el nivel del mar. Este castillo, uno de los mayores de España, ha sido durante siglos un enclave estratégico y hoy es uno de los grandes símbolos de Alicante, y ofrece unas vistas panorámicas del puerto, la ciudad y el mar.

Desde el puerto, la ruta continúa hacia la Explanada de España, probablemente el paseo más reconocible de Alicante. Pedalear por este tramo permite disfrutar del ambiente local, del característico mosaico ondulado del suelo y de la sombra de las palmeras. Es una zona muy viva, donde a menudo se instalan mercadillos, ferias temporales y actividades culturales, lo que convierte este tramo en una excelente toma de contacto con el ritmo cotidiano de la ciudad.

Siguiendo el litoral, el recorrido bordea la Playa del Postiguet, una playa urbana situada a los pies del centro histórico. De arena fina y aguas tranquilas, es uno de los lugares más frecuentados tanto para pasear como para disfrutar del mar. Desde aquí, la ruta se dirige hacia la Albufereta, donde el entorno se vuelve más abierto y el carril bici permite avanzar con mayor comodidad. 

Para quienes quieran alargar la experiencia, la ruta puede extenderse hasta el Cabo de las Huertas. En este punto, el paisaje cambia notablemente y se vuelve más natural. Las calas, los senderos costeros y las vistas abiertas al Mediterráneo convierten este final en uno de los más especiales del recorrido. Es un lugar ideal para practicar snorkel, hacer fotografías o simplemente sentarse junto al mar y disfrutar del sonido de las olas.

Uno de los tramos más agradables llega al alcanzar la Playa de San Juan, un extenso arenal de más de seis kilómetros de longitud. Este espacio es perfecto para hacer una pausa durante la ruta: tomar algo frente al mar, descansar unos minutos o simplemente disfrutar de la brisa marina antes de continuar. La amplitud de la playa y su paseo marítimo hacen que este tramo sea especialmente cómodo para ciclistas.

En conjunto, esta ruta en bicicleta ofrece una manera diferente y muy completa de descubrir Alicante. Permite conocer sus espacios más emblemáticos de forma activa, combinando ciudad, playa y naturaleza en un solo recorrido. Una opción perfecta para quienes quieren explorar Alicante con calma, sentir el Mediterráneo de cerca y disfrutar del camino tanto como del destino.