Un recorrido junto al mar para descubrir los espacios más emblemáticos de la ciudad a tu propio ritmo
Uno de los tramos más agradables llega al alcanzar la Playa de San Juan, un extenso arenal de más de seis kilómetros de longitud. Este espacio es perfecto para hacer una pausa durante la ruta: tomar algo frente al mar, descansar unos minutos o simplemente disfrutar de la brisa marina antes de continuar. La amplitud de la playa y su paseo marítimo hacen que este tramo sea especialmente cómodo para ciclistas.